lunes, 12 de julio de 2010

Te cuento un cuento?

Hay cosas en la vida, que uno nunca espera escuchar, hay días donde todo cambia de golpe en tu vida, hay miradas que te pierden, hay sonrisas que enamorar, hay hijos de puta que te cagan la vida, hay lindos caballos galopando en el campo, hay tipos que salen a matar, hay sol todas las mañanas en marte, hay nieve todos los inviernos en Mendoza, hay risas todos los días en el circo, hay un circo en el que todos los días no se ríe.
Había una vez un circo que alegraba siempre el corazón, si, viví en tu circo, en tus engaños, mentiras, aprendí a reír, para no llorar, aprendí a ser una maestra en el juego de las mentiras, aprendí a dibujarte lo que buscabas, aprendí a hacer equilibrio en tus traumas, aprendí a emparchar tus heridas y limpiar el barro de tus zapatos.
Lo que nunca me enseñaste es como aprender a ser frió, calculador, mentiroso y cruel, nunca me enseñaste a besar labios sin sentir dolor, nunca me enseñaste a desear mas allá de lo alcanzable, nunca me enseñaste a soñar.
Y el circo cuando te conocí ya estaba ahí, donde esta ahora, sobre ti, tenias un pequeño circo montado por un par de payasos como vos, creían que se sabían todo, que eran unos capos en juegos-malabares, que de poker entendian todo, que de noches, tenían todo claro, que el alcohol era el amigo mas intimo de la borrachera y el descontrol. Creían ser dueño de la vida ajena, de las mentiras piadosas, de los perdones sin sentido, de los ENGAÑOS, de los amores de un rato, de las putas de salón.
Y un invierno frió y desgarrador caí en tu circo, huyendo del verano aterrador de la ciudad, de los locos de atar, de los golpes, de las caídas, de la cárcel, huyendo de la policía, de la música sin sentido y de los brazos de un tirano.
Era solo una dulce muñequita de porcelana, con una vulgar forma de vestir y de hablar, modales de la alta sociedad y casa en el centro de la ciudad, era joven y tonta, era diferente, creía en tonterías, en amor, en paz, en vos, jajaja, creía en vos.
Caminaba por la ciudad como flotando en el aire, gaste muchos pares de zapatillas en recitales, quería ser parte del rock tomando te de peperina, creía en la músico-terapia, abrazaba arboles, era simple, era feliz.
Tu circo me llevo a recorrer muchos lugares, tan solo con 15 años, conocí cosas increíbles, pase frió y dedos acosadores preguntándome quien era yo. Pase noches de rock y amor.
Escapando de la rutina, de los inevitables problemas matemáticos y las pi razones para seguir en la ciudad, corrí a sus brazos, fuertes y rígidos, en aquellos tiempos, inocentes. Quienes cuidaron de mi mucho tiempo, me levantaron cuantas veces me caí, acariciaron mi pelo enmarañado, y me abrigaron en invierno.
Pero nada es para siempre amor, dijiste un día, y el circo cambió, ya no eramos los mismos payasos de antes, yo no era mas de porcelana, solo era una muñeca de trapo del montón, como todas esas que vi pasar por la entrada principal del salón, vestidas con elegantes arapos, y carteles mentirosos, todos nombres ficticios pero yo fui la ciega que no pudo ver, tu habías roto mi realidad, me diste lentes cubiertos de azúcar y cal.
Les solías decir amigas, y yo las empece a conocer, nunca les vi el rostro, siempre mirando la pared, intentado encontrar la luz, siempre con lentes oscuros en noches de insomnio, siempre jugando al gallito ciego estaba yo. Y tu rey del circo bailando con ellas en el salón, esos bailes que solo son de deseo y pasión. Y un día la conciencia ganó y decidiste pagar los impuestos de la traición, pero decidiste cambiarme un pañuelo negro por uno rojo pasión. Me vendiste monigotes de miga de pan, me vendiste caramelos por cucarachas y sucio seguiste como un perro de la calle que se revuelca en lo podrido de las zanjas, la calle es como tu alma, todos pasan por ella, pero nadie jamas se queda. Y decidiste cortar la luz del salón, no mas testigos de tu traición, y la culpa amiga de la conciencia con la luz apagada no tiene efecto sobre el dolor. Ojos que no ven, corazones que no sienten y las muñecas de trapos pasaron ante mi, disfrazadas de dulces corderos de hormigón.
Mi alma en el limbo bailo muchas noche, pero nunca lo cruzo, nunca callo en manos del pecado, siempre como Julieta, eternamente entregada a Romeo. Y vos simplemente el mas astuto jugador, me tenias bajo un gualicho de amor, aunque yo ya no tenia corazón, era un agujero negro, vos intentabas llenarlo con las mas asquerosas caricias, llenas de grasas de la sociedad, densas como el aire que respiraba al estar a tu lado, sucias como la boca que regala besos a todas, tristes como las mañanas de invierno.
Y fue así como el gran jugador, decidió por una vez jugar la ultima mano sin trampas y le entrego a ella toda la verdad, le devolvió el alma al cuerpo pero antes se la rompió en 25 pedazos, con solo 4 palabras.
La proporcionalidad entre 4 y 25 no existe en números enteros, pero en esos instantes cualquier numero dejo de ser múltiplo de 1+1=2, porque contigo siempre fue 1+1=SOLO VOS.
Y del rostro de la muñeca callo el pañuelo rojo para convertirse en azul marino, para serenar su vida y darle paz, para arroparla en las noches eternas, en el otoño amarillo en la ciudad, en sus infinitos ojos, de un color que aun nose definir.
El cruel payaso de circo, ahora es un guason, que decidió irse con sus monerías a robar almas por otro lugar, dejando acá, una larga lista de gente sin alma que busca un corazón.
Pero solo los zorros son mas vivos que el diablo, y toman su corazón antes de que se cierren las puertas del infierno. Pero los mas astutos lo guardan en una caja en el ropero esperando un amor verdadero.
Y es así que ya no soy una pequeña muñeca de porcelana, ni la dulce pequeña, ahora soy solo una muñeca de verdad, no hay mas ladrones de cerebro ni corazones, no hay mas adictos jugadores, no hay mas viciosos timadores. Solo están los que quieren estar.Y en el fondo de un cuarto la mueca de esta muñeca que ahora volverá intentar ser feliz. Pero dueña de su propio circo sin payasos, solo con muñecos de corazón con león y silencios eternos y muñecas divertidas y coloridas.

MIL Y UNA NOCHES

Entre las interminables noche de invierno, con muy pocos grados en el exterior, te espero como siempre, te espero, espero saber si sigues vivo, si piensas en mi, espero encontrarte aunque sea en mis recuerdos, es mis pensamientos.
Busco mil razones para pensarte y mil y una para no extrañarte, quiero pedirle al olvido que te lleve pero a mi contigo, mil y una noche voy a tardar en olvidarte, mil y una noche me gustaría cuentos contarte, mil y una noches te miraría mientras dormís, mil y una noches.
Quiero regalarte mas de mil y una noches, quiero llevarte en mis valijas cuando decida irme de aquí, quiero despertar y tenerte a mi lado, quiero sentir tu respiración sobre mi hombro, quiero ponerte las zapatillas en las mañanas, quiero que tiendas mi cama, que me prepares al chocolatada, me digas te quiero y te despidas con un beso.
Te regalaría mil y unas margaritas para que las desojes en septiembre sobre la cama, para tener un motivo para cargarte de amor, para darte razones por las cual dejarte querer, para que veas que soy mas que lo que fui, para que creas en las cosas mágicas, para que confíes en mi.
Te contaria mis secretos mas intimos, si solo prometieras quererme por un dia, te llevaria a la arena, a el mar, a la luna, o a la plaza, te contaria que los genios exiten, que vivo en una lampara mágica, que espero que seas aladdin y que las princesas se fueron a Paris, que no hay principes azules, que son verdes y que tu nose si eres uno. No quiero principes ni princesas, quiero caballos y canguros, quiero verde y no azul, quiero algo y puede que seas tu.
Y me canse de caminar en círculos, de estar pendiente de todos, de pedir las cosas, de tener que mentir para ser feliz, de no ser yo, de decir que si cuando es no. Dije basta y decidi decirte las cosas, sin decirtelas, de estar sin estar, de ser o no ser, de tu pero yo, de mi pero sin, de la pero re.
Entonces es cuando me doy cuenta que soy adicta al amor, soy una persona inevitablemente enamoradiza, siempre siempre estoy flotando en el flower power de la vida, enamorandome dia a dia de las mañanas soleadas, de los crepusculos de invierno sobre el puente, de las margaritas y de las zanahorias.


Muchos días quise hablar
muchas sombras hay acá
cuando te busco no estas
cuando te encuentro te vas

te vas

Si sabes que voy a hacer
no me quieras convencer
siempre mirando hacia atrás
nunca, nunca entenderás

nunca entenderás

Entras en mi casa hoy
tenés miedo a lo que soy
tu sonrisa se me va
si sabes muy bien a donde voy
a donde voy

Muchos días quise hablar
muchas sombras hay acá
cuando te busco no estas
cuando te encuentro te vas
muy lejos te vas.

martes, 6 de julio de 2010

Y sin embargo

De sobras sabes que eres el primero,
que no miento si juro que daría
por ti la vida entera,
por ti la vida entera;
y, sin embargo, un rato, cada día,
ya ves, te engañaría
con cualquiera,
te cambiaría por cualquiera.

Ni tan arrepentida ni encantada
de haberme conocido, lo confieso.
Tú que tanto has besado
tú que me has enseñado,
sabes mejor que yo que hasta los huesos
sólo calan los besos
que no has dado,
los labios del pecado.

Porque una casa sin ti es una emboscada,
el pasillo de un tren de madrugada,
un laberinto
sin luz ni vino tinto,
un velo de alquitrán en la mirada.

Y me envenenan los besos que voy dando
y, sin embargo, cuando
duermo sin ti contigo sueño,
y con todos si duermes a mi lado,
y si te vas me voy por los tejados
como un gato sin dueño

perdido en el pañuelo de amargura
que empaña sin mancharla tu hermosura.

No debería contarlo y, sin embargo,
cuando pido la llave de un hotel
y a media noche encargo
un buen champán francés
y cena con velitas para dos,
siempre es con otro, amor,
nunca contigo,
bien sabes lo que digo.

Porque una casa sin ti es una oficina,
un teléfono ardiendo en la cabina,
una palmera
en el museo de cera,
un éxodo de oscuras golondrinas.

Y cuando vuelves hay fiesta
en la cocina
y bailes sin orquesta
y ramos de rosas con espinas,
pero dos no es igual que uno más uno
y el lunes al café del desayuno
vuelve la guerra fría
y al cielo de tu boca el purgatorio
y al dormitorio
el pan de cada día.